Las capas del Aura o cuerpos del Aura

El aura está compuesta por 7 capas o cuerpos que se encuentran ínter-conectadas entre si y poseen diferentes grosores y texturas.


Primera capa del aura o Cuerpo Etérico La primera capa, la más cercana al cuerpo físico, está compuesta por minúsculas líneas de energía que siempre están en movimiento, filamentos de energía rectos de aproximadamente 5 centímetros de longitud. Toma su nombre de la palabra “éter”, estado entre la materia y la energía.

Es una réplica exacta del cuerpo físico, donde están representadas todas las partes y órganos del cuerpo, por lo que es muy útil para poder estudiar nuestra salud física. Es en este nivel etérico donde la persona experimenta todas sus sensaciones físicas, tanto dolorosas como agradables. El cuerpo etérico atrae energía vital del sol a través del chakra del plexo solar, y energía vital de la tierra a través del chakra base y a través de los chakras y los nadis las va distribuyendo por el cuerpo físico.

El cuerpo etérico graba todo lo que nos sucede en la vida y genera la energía que mantiene nuestro cuerpo físico, regenerándolo en las horas de sueño.

Es muy brillante y denso debido a la materia física, a esas mucosidades y partículas de la piel que desprende nuestro cuerpo con la respiración y el movimiento, y que quedan suspendidas en este campo de energía electromagnética.

Cuando el cuerpo etérico se encuentra en perfecto estado, es como un escudo en el que rebota, si no todo, parte, de lo que entra en contacto con nosotros, sean virus o bacterias, o sean energías negativas, y se puede observar brillante, claro y de tamaño uniforme alrededor de todo nuestro cuerpo.

Pero los pensamientos y emociones negativas y una forma de vida irregular con abusos de drogas, sobreesfuerzos, etc… pueden consumir la energía vital etérica, creando zonas débiles en el aura que van a permitir que entren todos esos bichitos y causar las enfermedades. Los filamentos energéticos aparecen entonces doblados o se sobrecruzan en formas desordenadas. Hasta se pueden observar agujeros o grietas en el aura, a través de los cuales pueden penetrar en el cuerpo las vibraciones negativas y las bacterias causantes de enfermedades.

Otra función importante de esta capa etérica consiste en servir de intermediario entre los cuerpos energéticos superiores y el cuerpo físico. Transmite a la capa emocional y a la capa mental toda la información que hemos ido recabando a través de los sentidos, y al mismo tiempo transmite energías e informaciones desde las capas superiores al cuerpo físico. Cuando la capa etérica se encuentra debilitada, este flujo de información y energía obstaculiza, y la persona puede parecer indiferente tanto en el plano emocional como en el mental.

Las plantas, en particular las flores y los árboles, también poseen una radiación energética muy semejante al aura etérica del ser humano. Podemos utilizar esta radiación para proporcionar nueva energía a nuestra propia aura. Esta energía también se encuentra en los aceites esenciales.

Probar a abrazar un árbol o a apoyar la espalda contra él, dejando que su energía entre en vosotros O tumbaros en el campo, donde haya flores y dejar que su olor penetre en vuestro interior y su vibración os llene.

El cuerpo etérico se vuelve a formar en cada reencarnación y cuando morimos se disuelve a los tres o cinco días (el cuerpo astral, el cuerpo mental y el cuerpo causal continúan existiendo después de la muerte, y en cada nueva encarnación se unen otra vez al recién formado). Su tono azulado indica fluidez, flexibilidad y sensibilidad, es el más denso de los cuerpos y se detecta con una cámara Kirlian y el más fácil de ver, sobre todo en la punta de los dedos.

Barbara Ann Brennan, quien además de física, posee el don de la clarividencia, nos ha contado que este cuerpo se extiende desde 1,25 cm hasta 5 cm, más allá del cuerpo físico, dependiendo de la persona y su estado energético. Ella lo visualiza de un color azul claro en personas tranquilas y sensibles, y de un azul grisáceo más oscuro en las personas fuertes y robustas. Y nos da un gran consejo: “Cuanto más se conecte usted con su cuerpo, tenga cuidado de él y lo ejercite, más fortalecerá y desarrollará el primer nivel del campo”.

Situaciones y comportamientos que inciden en este cuerpo:

-  Hábitat: ciudades contaminadas con smog, ruidos molestos y continuos provocados por el tráfico, sobrepoblación, aglomeraciones, etc.

-  Contaminación de antenas de telefonía móvil y campos magnéticos generados por cables. -  Fibras sintéticas en nuestras ropas, cosmética con adición de químicos. -  Agua tratada con cloro y flúor y otros químicos. -  Vegetales contaminados con fertilizantes artificiales y pesticidas. Alimentos procesados con adición de conservantes, preservantes y colorantes. -  Utilización de azúcar refinado en todo tipo de alimentos. Bebidas azucaradas y gaseosas. -  Alimentos de origen animal tratados con antibióticos y hormonas, cuyo sacrificio deja en sus tejidos no solo cantidades importantes de adrenalina, sino energías de terror. -  Alcohol y café sobre la medida, tabaco, drogas, etc., la mayoría de medicamentos. -  Uso de todo tipo de artefactos electrónicos, telefonía móvil, etc. -  Falta de actividad física, encierro en lugares con aire acondicionado o calefacción contaminante.

-  Iluminación con luz fluorescente. Y así un sin número de etcéteras.

Plan de trabajo para aumentar la frecuencia del cuerpo etérico.

Todos los cuerpos se interpenetran y cada uno vibra en su propia frecuencia. El cuerpo emocional y el cuerpo mental influyen totalmente en el cuerpo etérico o vital, por lo tanto un primer paso es ir desarrollando la costumbre de pensar de forma positiva y saber expresar las emociones. Trabajar el perdón y la gratitud. La meditación diaria es una costumbre que deberíamos tomar en cuenta como plan de vida, pues es de vital importancia para aquietar la mente y las emociones. Masajes de relajación con aceites naturales, aromaterapia. Revisar la iluminación de nuestras casas, ventilar y mantener la casa limpia y ordenada, utilizando productos lo menos tóxico posible. Revisar los productos de nuestra higiene personal, nuestra vestimenta, el ejercicio físico.

Tomar sol a la hora y el tiempo adecuado, utilizando protector solar.

Cuando sea posible alejarse de la ciudad y pasar algún tiempo cerca del campo o del mar.

Intentar en lo posible consumir comidas orgánicas y lo mas integral y natural posible.

Tomar agua pura en abundancia, evitar bebidas azucaradas, café y estimulantes.

Ejercicio físico de acuerdo a edad y estado físico en lo posible al aire libre, cerca de vegetación.

Abrazar a un árbol y apoyarse en el es una buena manera de energizarse pues éste transmite fuerzas armonizadoras y energéticas. Rodearse de cosas gratas a la vista, de los colores de nuestra preferencia, con aromas y sonidos armónicos, escuchar música grata, etc.

Cultivar un hobby, darse el tiempo de bailar, contactarse con amigos afines y positivos, alejarse de personas negativas.

Segunda Capa del Aura o Cuerpo Emocional

Este nivel es el portador de nuestros sentimientos, nuestras emociones y de las cualidades de nuestro carácter. Está asociado a los propios sentimientos y emociones sobre uno mismo. Cada movimiento de energía que se produce aquí tiene correlación con los sentimientos sobre sí mismo.

Aspecto: Se presenta y se observa como una zona nebulosa coloreada que se mueve en forma caótica y desordenada en todas direcciones. Si los colores son vivos, nítidos, vivaces y brillantes indican sentimientos positivos, como amor, entrega y alegría. En caso contrario los colores son opacos, oscuros y sucios.

El aura del cuerpo emocional presenta una forma ovalada y se extiende desde 2,5 hasta 7,5 cm del cuerpo pudiendo ampliarse a varios metros de distancia en torno a la persona.

En este cuerpo se hallan almacenadas todas nuestras emociones no liberadas, angustias, agresiones conscientes e inconscientes, las sensaciones de soledad, rechazo y falta de autoconfianza. Estas energías son las que proyectamos al entorno generando el principio de atracción mutua, si estas energías son negativas nos encontramos con personas en las que vemos reflejadas todas aquellas partes de nosotros que evitamos, negamos y rechazamos. 

Y aquí es donde se materializa el principio de la atracción mutua. Las frecuencias energéticas que emitimos atraen vibraciones energéticas iguales. Esto significa que, con frecuencia, nos encontraremos con personas y circunstancias que precisamente reflejan aquello que nosotros queremos evitar o de lo que queremos librarnos conscientemente, o aquello que tememos. De esta forma, el entorno nos sirve como espejo para todos aquellos elementos que hemos apartado desde nuestra vida consciente escondiéndolos en las áreas del inconsciente.

El yo superior no enjuicia, no divide las experiencias en «buenas» y «malas”, solo nos indica que debemos tener ciertas experiencias para averiguar que sentimientos y acciones nos separan de nuestra esencia original, lo cual nos hace sufrir.

Cuando estas energías no son expresadas o liberadas, tienden a mantenerse con vida y a crecer, repitiéndose una y otra vez, atrayendo más de lo mismo, formando creaciones con vida propia que necesitan alimentarse de lo mismo. Así una persona con agresividad no expresada ni liberada atraerá personas afines que exteriorizarán las vibraciones de furia y agresión. Si se aspira conscientemente al éxito pero inconscientemente se tiene la imagen opuesta no se alcanzará el objetivo esperado. Estas emociones se mantienen a través de las vidas sucesivas, de ahí que se diga que son formadoras del carácter de la persona. Esta es la razón de ver a niños muy pequeños rabiosos, deprimidos o alegres y creativos, por ejemplo.

Es fundamental reconocer y expresar los sentimientos tanto negativos como positivos a fin de que el aura se mantenga estructurada. De este modo se liberan y se transforman. Cuando estos sentimientos se niegan, se interrumpe el flujo energético estancándose y formando nubes oscuras, sucias y descargadas, relativas a los sentimientos que uno tiene hacia sí mismo.

Estas nubes oscuras, estancadas y desenergizadas afectarán a los niveles adyacentes, interfiriendo en consecuencia en la salud en diversos grados.

Cuando esta segunda capa o cuerpo emocional es fuerte y está cargada de energías positivas la persona disfrutará la relación consigo misma, sentimientos de amor y gusto consigo mismo, se sienten bien en su propia compañía y están cómodas con su cuerpo físico.

Un nivel débil y descargado produce una escasez de sentimientos propios y no se darán cuenta de ellos. Ahora si el nivel está cargado de energías negativas y está estancado indica que la persona no se gusta, incluso se odia y hasta podría deprimirse por este odio.

Necesidades del Cuerpo Emocional o Segundo Nivel Aural: Este nivel habla de la aceptación y el amor propio. Los problemas en este nivel muestran aversión hacia sí mismo, auto rechazo llegando hasta el odio a sí mismo. Es necesario trabajar la imagen personal a través de técnicas como por ejemplo la del espejo y afirmaciones como:  “me amo y me acepto con todas mis imperfecciones”  “yo soy amor, belleza perfección”,  “acepto la vida que he creado y puedo cambiar las partes que no me gustan”,  “puedo seguir amando a las personas con las que disiento y no me traiciono al estar o no estar de acuerdo con ellas.  Trabajar en terapias de despeje de energías negativas, en darse cuenta que lo que ve en el exterior no es más que lo que posee en si mismo. ​ Tercera Capa del Aura o Cuerpo Mental Está relacionado con nuestro mundo mental o racional. En este nivel se encuentran nuestros pensamientos, ideas y conocimientos racionales e intuitivos. Posee una vibración más alta que la del cuerpo etérico y la del cuerpo emocional y su estructura es menos compacta; las líneas estructurales de este nivel son muy delicadas. En una persona poco desarrollada mentalmente tiene la apariencia de una sustancia blanca lechosa y a mayor desarrollo se observa un fino velo de un vibrante color amarillo limón claro. La intensidad, amplitud y energía fluyen por líneas de luz estables. Estas líneas se corresponden con nuestros estados de ánimo y procesos mentales. Cuando el estado del individuo es equilibrado y sano, tanto la mente racional como la mente intuitiva trabajan en armonía, experimentando lucidez, equilibrio y sensación de comodidad. ​ Cuarta Capa del Aura o Cuerpo Astral El cuarto nivel del campo aura contiene todo el mundo de nuestras relaciones, ya sean animales, plantas, personas, objetos inanimados, la Tierra, el Sol y el Universo como conjunto. Es el nivel de conexión TÚ – YO en que residen nuestros sentimientos hacia los demás. A pesar de que su vibración es más elevada, su aspecto se observa más denso que el segundo nivel emocional dándole una apariencia más parecida a un líquido con todos los colores. Su color depende del tipo de energía. Por ejemplo, el amor se percibe como suaves ondas de color rosado vibrante, si hay pasión este rosa se tiñe de anaranjado y sus ondas son más rápidas. Energías y emociones negativas como envidia, odio, ira, etc., se manifiestan en olas agitadas de colores sucios y oscuros. Si el nivel está fuertemente cargado de sana energía positiva, la persona tiene muchas relaciones armónicas y satisfactorias. La familia y los amigos formarán una parte importante en la vida.Quinta Capa del Aura o Cuerpo del Patrón Etérico El quinto nivel es el nivel de la voluntad divina. Este quinto nivel contiene el modelo evolutivo y desplegado de la Vida. Esta Voluntad Divina existe dentro y todo alrededor de cada uno de nosotros. La Voluntad Divina es una plantilla o modelo para el gran plan evolutivo. Tenemos la libre voluntad de alinearnos o no con esta plantilla. Ella está viva y vibra y se despliega constantemente.  Si estamos alineados con esta plantilla, este nivel estará fuerte y lleno de energía. Sentiremos una inmensa fuerza y conexión con todo lo que nos rodea, porque estaremos en nuestro lugar, con nuestra intención y sincronizados con todos los lugares y todas las intenciones. Si abrimos nuestra visión observaremos que estamos co-creando esta plantilla viva y vibrante que determina el orden del mundo y del Universo. Si este nivel es fuerte y está cargado con pensamientos positivos la persona posee una mente sólida y lúcida, vida mental activa y saludable e interés por aprender. Cuando está débil y descargado, falta agilidad y lucidez mental, no hay interés en aprender cosas nuevas ni en objetivos intelectuales. Los pensamientos negativos enlentecen las vibraciones, las líneas se vuelven oscuras y distorsionadas. Si estos tres primeros niveles están armónicos y equilibrados la persona se siente segura, cómoda, auto-aceptada y con sensación de gran capacidad personal. Si los niveles 1 y 2 son débiles y el 3 es fuerte y lleno de energía tenderá a ser una persona que vive más en la mente que en los sentimientos o en el cuerpo. Son personas que razonan todo y no consideran sus sentimientos ni sus sensaciones. Si los niveles 2 (emocional) y 4 (relaciones con otras personas) están estancados el nivel 3 se verá afectado generando pensamientos negativos. Es decir si negamos o tratamos de no sentir sentimientos o emociones sobre uno mismo o sobre otra persona, interrumpimos el flujo energético del nivel 3 (mental) y la actividad mental se distorsiona. Sexta Capa del Aura o Cuerpo Celestial La capa de Celestial o sexta capa del aura se relaciona con los procesos de ilustración y en relación con el sexto chakra (frente o tercer ojo) y se extiende a dos a tres pies del cuerpo. Se compone casi exclusivamente de la luz y también se conoce como el nivel intuitivo, donde tenemos acceso a mayor conocimiento intelectual, la sabiduría, y la información disponible a la conciencia colectiva. Esta capa le da acceso a una mayor calidad de los sentimientos, pensamientos y manifestaciones. Es el nivel a través del cual experimentar el éxtasis espiritual. A través de esta capa en la que expresa su conexión con Dios, el Creador o "Todo Lo Que Es" y donde los flujos de amor incondicional. Cuando el aura se desarrolla a través de una mayor conciencia, crecimiento personal y la visualización creativa, puede ser muy poderoso en la conexión con nuestro propósito en la vida, y nos puede dar una perspectiva muy fuerte y equilibrado en nuestras vidas. ​ Séptima Capa del Aura o Cuerpo Causal El Cuerpo Causal se mantiene de encarnación en encarnación. En él permanece oculto nuestro espíritu, nuestro yo divino. Está relacionado con el chakra corona de color violeta y dorado. Es el que mayor frecuencia de vibración posee de todos los cuerpos energéticos. En personas que aún son demasiado inconscientes en el plano espiritual, se extiende conjuntamente con su aura sólo un metro aproximadamente alrededor del cuerpo físico y en las personas más despiertas espiritualmente, puede proyectarse hasta varios kilómetros de distancia, con lo cual la forma ovalada original se transforma en un círculo regular.​ ​ Si esta energía es baja y deficitaria (negativa) su aspecto es de un color oscuro, denso y pesado, parecido a una mucosidad, que pesa en el cuerpo provocando dolor, malestar, sensación de pesadez y agotamiento, que a la larga lleva a la enfermedad. Si este nivel está descargado la persona tiene pocas relaciones de amistad o familiares, incluso puede sentir que le causan más problemas que alegrías. Incluso puede ser solitaria. La energía del cuarto nivel puede difundirse en el espacio de una habitación, por ejemplo cuando dos personas interactúan ya sea abiertamente o no, a través de grandes torrentes de bioplasma. Entonces, con un nivel descargado la persona podría sentirse abrumada por las energías de quienes la rodeen, sintiéndose menoscabado y débil. Es muy importante establecer sanos vínculos de convivencia con las personas que nos rodean, un nivel sano y cargado de energía positiva nos lleva a buenas relaciones con nosotros mismos y con los demás. De ahí la importancia de ir cargando de modo positivo cada uno de los niveles. Los tres primeros niveles del aura representan la experiencia física, emocional y mental de nuestro mundo en el cuerpo físico y los tres niveles superiores representan nuestra experiencia física en los mundos espirituales y son las plantillas para los tres niveles más inferiores. Este nivel es el puente entre los mundos físicos y espirituales. ​ Si este quinto nivel es fuerte la vida se desarrollará con orden y sincronicidad. Si esto no es así entonces este nivel estará distorsionado y no podremos conocer nuestro objetivo ni lugar en el mundo. Estos objetivos no serán atractivos ni agradables, se sentirán como algo ajeno y vacío. La meditación y contemplación de este nivel sobre el plan evolutivo podrá contribuir a alinear su vida con su objetivo y facilitar su desarrollo personal. Esto implica rendirse a quien es uno realmente y no a lo que los demás esperan de uno, de acuerdo a cánones sociales. No se sentirá entonces ser solamente un engranaje en una gran rueda, sino que se percibirá la transformación en un manantial de creatividad único en el universo. ​ Podemos llegar a través de la meditación y muchas formas de trabajo de transformación. Cuando llegamos al cuerpo celeste que está en el punto de "ser". Sabemos que nuestra conexión con el universo. Vemos la luz y el amor en todo lo que existe. Cuando estamos inmersos en la luz y sentimos que somos de la misma y es de nosotros y sentimos que somos uno con el universo, entonces hemos elevado nuestra conciencia hasta el sexto nivel del aura. El amor incondicional fluye cuando hay una conexión entre el chakra del corazón abierto y el chakra celestial abierto. En este sentido, se combinan el amor de la humanidad, nuestro amor humano básico de nuestros semejantes en la carne, con el éxtasis espiritual que se encuentra en el amor espiritual que va más allá de la realidad física a todos los reinos de la existencia. La combinación de estas dos crea la experiencia del amor incondicional. ​ La capa Celestial es más difícil de ver, como los colores aparecen en una hermosa luz brillante, compuesto en su mayoría de colores pastel. ​ Esta luz tiene un brillo de oro y plata y la calidad opalescente. Su forma es menos definido que el nivel de plantilla etérico y está compuesta por vigas radiante de luz. ​ El deterioro de esta capa o cuerpo energético se debe a desequilibrios mentales y abusos de drogas. ​ Es la última capa del Aura, la que la contiene y mantiene unida. Es como una malla que da la forma de este huevo de energía. Se extiende desde aproximadamente 75 hasta unos 105 cm del cuerpo. Cuando llevamos nuestra conciencia al séptimo nivel del aura sabemos que somos uno con el Creador. Está compuesta por diminutos hilos de luz oro-plata, como un conjunto de millares de hilos dorados. La parte exterior de la séptima capa, que es muy fuerte y elástica, resiste a la penetración y protege el campo en la misma forma que el cascarón lo hace con el polluelo. A medida que esta energía va transformándose en frecuencias menores, inunda las diferentes capas y aumenta sus vibraciones. Depende del desarrollo de nuestros chakras el que podamos absorber y aprovechar esta energía. Contiene el plan de vida y es el último nivel directamente relacionado con esta encarnación. El Cuerpo Causal es esa parte divina que hay en nosotros, que es inmortal y que perdura a toda la evolución, mientras los demás cuerpos no materiales se disuelven paulatinamente a medida que el hombre va desarrollándose a través de los niveles de conciencia que exige una existencia en el plano terrenal, en el plano astral y en el plano mental. ​ También te puede interesar: Terapia Reiki                         Limpieza Energética El Pensamiento Negativo y la Salud

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